Volga Burmash controla todo el ciclo de fabricación del carburo de tungsteno, desde el procesamiento del mineral de tungsteno hasta el componente terminado e inspeccionado. Esta integración vertical permite garantizar la trazabilidad de la materia prima, la consistencia de cada lote y la disponibilidad de grados propios que no dependen de proveedores externos. El resultado son insertos, botones y piezas de desgaste con un rendimiento predecible en campo.
Las capacidades de planta abarcan la producción de polvo de carburo con tamaño de partícula controlado, la molienda de bolas húmeda, el secado por aspersión, el prensado isostático y mecánico, el sinterizado al vacío en hornos controlados por computador y el rectificado CNC de precisión. Cada etapa está parametrizada para asegurar densidad uniforme, geometría estable y propiedades mecánicas repetibles entre corridas de producción.
El catálogo incluye varios grados propios ajustados a la aplicación: composiciones de alto cobalto (12-16 % Co) que aportan tenacidad para la minería de impacto; composiciones de bajo cobalto (6-8 % Co) que ofrecen dureza extrema y máxima resistencia a la abrasión; y grados medios equilibrados para insertos de uso general. Esta gama permite seleccionar el carburo idóneo según el balance requerido entre tenacidad y resistencia al desgaste.
Cada lote se somete a un control de calidad riguroso que verifica densidad, dureza HRA, coercitividad magnética, contenido de cobalto e inspección dimensional. Estos mismos insertos de carburo se montan en nuestras brocas tricónicas, lo que garantiza que el corazón de corte de cada broca proviene de la misma producción controlada que respalda toda la gama de productos de carburo.